
Toledo Febrero 2010
Alternativa Laica saluda y valora de forma muy positiva la aprobación definitiva por el Senado de la nueva ley del aborto.
Consideramos que es un triunfo de la democracia y de los derechos de las mujeres.
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Toledo, 28 Febrero 2010
A pesar de todas las
campañas y presiones ajenas al Parlamento puestas en marcha por los
sectores mas conservadores y, muy especialmente, por la jerarquía católica,
con la Conferencia Episcopal al frente, por fin, va a ver la luz una
ley que amplía los derechos de las mujeres, que establece garantías
jurídicas y despenaliza el aborto dentro de los plazos establecidos
en la misma, a la vez que establece su ejercicio dentro del catálogo
de prestaciones del sistema sanitario público. La ley recién aprobada
regula una serie de derechos que conforman una visión integral de la
salud sexual y reproductiva en todos sus aspectos como un elemento principal
de la formación de la persona.
Con este cambio legislativo
España se asemeja a los países de su entorno en esta materia, a pesar
de hacerlo con un notable retraso.
Desde el punto de vista
de la defensa de los derechos civiles, Alternativa Laica se felicita
y felicita especialmente a las mujeres, que, a partir de ahora, podrán
decidir sobre su maternidad y la interrupción de su embarazo con garantías
jurídicas plenas y desde la consideración de sujetos con derechos,
que no requieren de la tutela de instituciones o de supuestos expertos
y que no tienen que estar sometidas a los dictados morales de nadie,
excepto los propios de cada una.
Es, por tanto, un triunfo
de la democracia y de los derechos, que a nadie obliga, y que sitúa
el debate en la decisión libre de cada persona a pesar de aquellos
que con anatemas y condenas morales ya están pidiendo su derogación.
En torno a la ley del
aborto se han sucedido reiteradamente campañas malintencionadas y demagógicas
que ponen de manifiesto la pretensión de imponer a todos y, fundamentalmente,
a todas, formas de actuar y de pensar basadas en unas creencias que
ni todos ni todas compartimos negando la libertad de actuar según las
convicciones morales de cada persona, sin respetar, como si hacemos
una mayoría de la sociedad, la libertad y el derecho a decidir de cada
uno.
Pretenden que se legisle
de acuerdo a su moral y según sus concepciones, olvidando interesadamente
que el legislador se debe sólo y exclusivamente a los ciudadanos y
que la función de legislar corresponde únicamente al Parlamento, cuyos
diputados se han elegido democráticamente en las urnas. Se trata, sin
duda, de una injerencia intolerable en la vida política, además de
una evidencia de la falta de respeto a la obligada separación de las
creencias religiosas de las funciones legislativas en un estado aconfesional
o laico como el español. No existe nada por encima de la soberanía
popular de la cual emanan todos los poderes del Estado, según la Constitución
Española.
Por otra parte, las declaraciones
del portavoz de la Conferencia Episcopal amenazando con la excomunión
de aquellos diputados que hayan votado la ley, a la vez que exculpan
al Rey que debe estampar obligatoriamente su firma para que entre en
vigor la misma, no son más que otra muestra de la hipocresía y de
la doble moral de la que la iglesia hace gala en su pretendido magisterio
moral y que nos retrotraen al lenguaje y las prácticas de otros tiempos
en los que el poder de la iglesia era y tenía efectos en este
mundo.
La ley de salud sexual
y reproductiva, o ley del aborto, es el resultado de la acción de un
parlamento democrático. Pero algunos no pueden soportar que las personas
tengan capacidad de decisión, sobre todo, si esas personas son mujeres,
que para la iglesia siempre serán ciudadanas de segunda categoría.
Toledo Enero 2010
Fernando Riaguas es miembro de la Junta Coordinadora de Alternativa Laica
Artículo de opinión publicado en Global Castilla La Mancha
Libertad religiosa
Javier Pérez Royo
En este artículo, el autor sostiene que la retirada de los símbolos religiosos de las aulas debería haber sido una realidad desde el momento en que se promulgó la Constitución en 1978. Ni el Ministerio, ni las Consejerías de Educación ni los Consejos Escolares pueden decidir sobre la permanencia o no de símbolos religiosos en las aulas: es una decisión ya tomada por el constituyente al redactar el artículo 16.
Artículo publicado en El País
http://www.elpais.com/articulo/espana/Libertad/religiosa/elpepiesp/20100109elpepinac_9/Tes
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No ofende el símbolo, sino su imposición
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NO OFENDE EL SÍMBOLO,
SINO SU IMPOSICIÓN
La culminación de la
instauración del “Santo Crucifijo” en todas las aulas de los centros
educativos españoles fue ordenada el 30 de marzo del 39 por el Ministro
de Educación, aconsejado por “el sentido cristiano de nuestra
victoria y el reconocimiento de la ayuda de Dios al Caudillo de España”.
La España que, en palabras
de la Ley de reforma de las enseñanzas medias de 1938, renacía
a su auténtico ser cultural, quería templar las almas de los
españoles con las virtudes de los grandes capitanes y políticos del
Siglo de Oro, formados en la Teología Católica de Trento y en los
triunfos guerreros por tierra y por mar en defensa y expansión de la
Hispanidad (como se ve, nada que tenga que ver con las raíces cristianas
de la construcción cultural de Europa con las que ahora nos quieren
hacer comulgar).
Tanto se templaron nuestras
almas del 38 al 78 que, al abordar el tránsito del Estado nacionalcatólico
al Estado democrático de Derecho, convinimos en dejarnos en la gatera
el erizado pelo de la confesionalidad.
En adelante, el Estado
debía ser neutral.
Pero como nuestros dirigentes
se llaman a andana, los laicos se lo tenemos que recordar. Lo más suave
que los agitadores del tridente nos dicen por ello es que somos tontos,
malévolos o resentidos.
-¡Que lo decidan los
Consejos Escolares! –escurren el bulto los políticos-. Vale, pues
que de paso voten también si la bandera española debe ondear en el
patio del colegio o si la efigie de Su Majestad ha de ocupar un lugar
destacado en el despacho del Director. -¡Ah, eso no se discute!- Entonces
sí que les vemos, aparte de la indigencia del caletre, blandir la Constitución.
Obligado por ella, pero
a regañadientes, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León
ha dictaminado que, cuando los padres de un alumno soliciten la retirada
de un aula -o de un espacio común- de un símbolo religioso, deberá
procederse a ello de manera inmediata.
¡Vamos avanzando! A
mi abuelo maestro, por quitar un crucifijo le hicieron un consejo de
guerra.
Toledo Diciembre /09
Un año más, en las vísperas del juramento de la
Inmaculada, Alternativa Laica se dirige en carta abierta al Alcalde de
Toledo
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Acto de juramento del dogma de la Inmaculada por parte
del Ayuntamiento de Toledo
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CARTA
ABIERTA AL ILMO. SR. ALCALDE DEL EXCMO. AYTO. DE TOLEDO
El próximo domingo,
celebramos el trigésimo primer aniversario de la ratificación por
el Pueblo Español de la Constitución Española de 1978.
No obstante, V.I., un
día después, volverá a asestarle un profundo tajo.
La hendidura comenzará
en el preámbulo, convirtiendo en ilegibles algunos fragmentos («voluntad
de garantizar la convivencia democrática», «el imperio de la ley
como expresión de la voluntad popular» o «una sociedad democrática
avanzada», entre otros), aunque mostrará su peor cariz entre el final
del título preliminar (donde se dice que los poderes públicos están
sujetos a la Constitución) y el comienzo del capítulo II del título
primero (en el que se proclama nuestro derecho a no ser discriminados
y se le ordena a V.I. que no se adhiera ni preste su respaldo a ningún
credo religioso).
Tras haberle llevado
ante los tribunales en dos ocasiones por haber jurado como Alcalde,
y en nombre de todos nosotros, seguir defendiendo el dogma de la Inmaculada
Concepción, y a la espera de que se resuelvan los correspondientes
procesos; en esta ocasión, hemos optado por dirigir a V.I. esta carta
abierta, en nuestra línea de censura hacia los cargos públicos que
faltan a sus deberes de neutralidad e imparcialidad en materia religiosa.
Nos avala, para la ocasión,
el Tribunal Europeo de Derechos Humanos que, en su reciente sentencia
en el asunto Lautsi contra Italia, afirma que dichos deberes son incompatibles
con cualquier poder de apreciación por parte de las autoridades de
la legitimidad de las convicciones religiosas o de sus modalidades de
expresión.
A pesar de las demoras
en el funcionamiento de la Administración de Justicia y de los tecnicismos
jurídicos a los que se aferra su defensa, acabaremos probando que su
intervención, como Alcalde, en el acto litúrgico de San Juan de los
Reyes en la tarde del 7 de diciembre, va más allá de una mera recreación
del día en el que el Ayuntamiento de Toledo se decantó del lado de
los inmaculistas y en contra de los maculistas, entre los que -conviene
saber- se encontraban San Bernardo, San Buenaventura, San Alberto Magno
o Santo Tomás de Aquino. Claro que, en aquel tiempo, los munícipes
no representaban al pueblo sino que se debían al Rey, Felipe III (que
había pedido el apoyo para la causa inmaculista de las Iglesias y Universidades)
y a la Inquisición española le quedaban aún más de doscientos años
de historia.
En nuestra elección,
también ha pesado comprobar que, mientras Alternativa Laica deberá
correr con sus propios gastos, la defensa de V.I. la tendremos que pagar
entre todos los toledanos, laicos incluidos. Pues para esto sí que
no hay discriminación.
Aprovechamos la ocasión
para manifestarle el testimonio de nuestra más alta consideración.
Alternativa Laica
Toledo, 4 de diciembre
de 2009
Toledo Noviembre /09
Alternativa Laica hace balance del último año
En rueda de prensa, los portavoces de Alternativa Laica se mostraron exigentes con los poderes públicos en el cumplimiento del principio de neutralidad de las administraciones en materia religiosa, siendo críticos con las jerarquías que pretenden imponer una moral única a toda la sociedad en materia de derechos civiles y sosteniendo planteamientos de respeto a las diferentes opciones religiosas defendiendo la laicidad como garantía de la pluralidad y de la convivencia democrática.
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Juan José González y Juan Hernández Salmerón durante la rueda de prensa
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Toledo Noviembre /09
Alternativa Laica se reunió con el Viceconsejero de Educación, Pedro Pablo Novillo, para trasladarle nuestras aportaciones a la futura Ley de Educación de Castilla La Mancha.
Alternativa Laica considera que es imprescindible que en el texto articulado de la norma se recoja expresamente como uno de los principios de la ley que la enseñanza pública, de conformidad con la aconfesionalidad del Estado, es laica.
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Juan José González y Yolanda Gª Figueruelo durante la rueda de prensa
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El Gobierno Regional
pretende durante este curso impulsar la Ley de Educación de Castilla
La Mancha. Corresponde a la sociedad hacer aportaciones a esta propuesta.
En este sentido, desde Alternativa Laica queremos presentar unas reflexiones
para que se tengan en cuenta a la hora de elaborar el texto articulado
que se presentará en las Cortes para su debate y aprobación.
El Documento de Bases
para una Ley de Educación de Castilla La Mancha y el borrador de texto
articulado de la ley recogen entre los principios que deben inspirar
la educación en esta Comunidad Autónoma tres que requieren especialmente
nuestra atención: “la igualdad de oportunidades y el desarrollo personal
a través de la educación con independencia de variables personales,
familiares, sociales, económicas, geográficas, étnicas o culturales”;
“la educación en valores que ayude al alumnado a construir un juicio
crítico y autónomo que le permita la plena participación democrática
en una sociedad multicultural y diversa y la formación en el respeto
y reconocimiento de la pluralidad lingüística y cultural de España
y de la interculturalidad como un elemento enriquecedor de la sociedad”;
y “la promoción de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres en
todos los ámbitos y prácticas del sistema educativo”.
La realidad de los centros
educativos, sin embargo, contrasta con una definición de principios
que, si bien compartimos, está aún lejos de tener un desarrollo acorde
con los mismos.
La interculturalidad
se traduce en numerosas ocasiones en homogeneización de la cultura,
la sumisión de todas las culturas bajo el paraguas de la cultura dominante
y la preparación de unas actividades multiculturales que recojan puntos
de coincidencia.
Por otra parte y, so
pretexto de la tradición y de lo que se entiende por “nuestra cultura”,
se producen situaciones y se realizan actividades que no son más que
la imposición a todos de unas creencias ideológicas y religiosas supuestamente
pertenecientes a la cultura nacional o local. En este sentido, no es
difícil encontrar multitud de ejemplos en las actividades extraescolares,
las fiestas de final de trimestre, las simbologías colgadas en las
paredes de las aulas o en las salas de profesores, las celebraciones
patronales y tantas otras cosas.
El respeto a las culturas
se interpreta en la gran mayoría de ocasiones como la organización
de acciones o actividades que no molesten a la cultura dominante y la
integración se entiende como la asimilación de la cultura a la que
llegan los chicos y chicas desde otras partes del mundo sin darle a
la diferencia el valor enriquecedor que en realidad tiene.
Los nombres de los centros
educativos, las excursiones u otras actividades que se organizan, la
ornamentación con motivos religiosos son elementos de imposición de
unas creencias religiosas sobre todas las demás y, fundamentalmente,
sobre las creencias y valores no religiosos.
La situación de la enseñanza
de la religión en los centros educativos formando parte del currículo
y, por tanto, en horario lectivo, es un elemento fundamental de la discriminación
de un alumnado sobre otro y un claro ejemplo de distorsión en la escuela
y del desarrollo educativo. La enseñanza de la religión condiciona
los horarios de los grupos de alumnos, se utiliza como mecanismo de
proselitismo, no está bajo el control efectivo de las administraciones
educativas, sino de las eclesiásticas, y supone, en la práctica una
discriminación sobre los chicos y chicas que no dan religión: a estos
se les llama “los que no dan…”, de hecho, se les saca de sus clases
para que los que si dan religión estén cómodos, y se les asigna un
profesor para no hacer nada, ni el profesor ni los alumnos. Estos, o
sus padres, o sus profesores, que no comparten las creencias religiosas
supuestamente dominantes son considerados intolerantes o raros. Y todo
ello por la aplicación de normas y acuerdos del Estado Español con
el Vaticano que imponen, a través de las leyes educativas, que se favorezca
el adoctrinamiento religioso dentro de la escuela pública,
En algunas ocasiones,
la enseñanza confesional de algunas religiones con acuerdos con el
Estado supone la difusión de principios, creencias y conductas de discriminación
manifiesta de las mujeres, en clara contradicción con los principios
rectores de la ley, sin que se pueda (aparentemente) evitar, pues la
administración educativa deja en manos de los llamados profesores de
religión los contenidos a impartir en sus clases, ya que estos no forman
parte de las materias definidas en los decretos de currículo.
Por otra parte, la Administración
Educativa elude, en muchos casos, la responsabilidad que debe tener
sobre la convivencia en los centros. Delega en los Consejos Escolares
y en los Equipos Directivos la función de arbitrar los mecanismos necesarios
para eliminar las prácticas discriminatorias tradicionales, permitiendo
y fomentando que los conflictos basados en ideologías y creencias religiosas
se diriman entre los miembros de la comunidad educativa, en lugar de
tomar la iniciativa para la eliminación de las condiciones que puedan
generar conflicto y en lugar de defender la aconfesionalidad del Estado
y, por tanto, de sus Instituciones, como el valor constitucional que
es y debe ser.
Debemos ser conscientes
de que pueden existir alumnos con distintas creencias religiosas o no
religiosas, sobre las cuales ni ellos ni sus padres tienen obligación
de declarar, en consonancia con el derecho fundamental a la libertad
religiosa que consagra la Constitución. De la misma forma, tendremos
en consideración que pueden existir profesores y personal de administración
y servicios con distintas creencias religiosas o con ninguna, sobre
las que no tienen obligación de declarar. Ni tienen que hacer publicas
sus creencias religiosas o la ausencia de ellas, ni tienen que justificar
qué credo profesar o no. Por tanto, los centros públicos de enseñanza
deben favorecer la convivencia basada en la no existencia de simbologías,
costumbres o actividades por las cuales los alumnos o sus padres, los
profesores y el personal que trabaje en los centros educativos puedan
sentirse agraviados o que puedan interpretarse como discriminatorios
de unas creencias o privilegiadores de otras.
Los poderes públicos,
deben ser, por tanto, los garantes de la neutralidad debida en materia
de libertad religiosa. La administración educativa debe favorecer todas
aquellas actuaciones tendentes a la tolerancia entre los miembros de
la comunidad escolar evitando situaciones de discriminación por razón
de creencias religiosas o ideológicas.
El deber de colaboración
con las confesiones religiosas en los términos establecidos en el ordenamiento
jurídico y el respeto al derecho que asiste a los padres para elegir
una enseñanza religiosa, en tanto, ésta esté recogida en las leyes
de carácter básico, no puede utilizarse como argumento para defender
actividades, programaciones, nomenclaturas, o simbologías de carácter
religioso so pretexto de tradiciones o costumbres.
Los poderes públicos
son los garantes de la igualdad de oportunidades como principio democrático.
En este sentido, deben tener en consideración que, en muchas ocasiones,
se apela a las tradiciones, costumbres o creencias mayoritarias o supuestamente
mayoritarias para defender actuaciones que discriminan a unos individuos
de otros o que privilegian los elementos supuestamente mayoritarios.
En un país democrático, como es éste en el que tenemos la suerte
de vivir, todos los ciudadanos tienen los mismos derechos y éstos no
se definen por el mayor o menor número de personas o entidades que
compartan unas creencias o costumbres. Al contrario, los sistemas democráticos
son los que garantizan que las minorías accedan a los derechos en igualdad
de condiciones que las mayorías y que no tengan que estar supeditadas
a los dictados de quienes creen que el número es el que hace posible
un derecho o una obligación.
En distintos países
de nuestro entorno y en algunas regiones de nuestro país, ya se han
dado pasos para que no exista discriminación por razón de creencias
religiosas o ausencia de ellas. Los textos legislativos de otras Comunidades
Autónomas, como Andalucía y Cataluña, recogen expresamente que la
enseñanza pública es laica. Esto no contradice el ordenamiento jurídico
español; al contrario, es una manifestación de la neutralidad del
Estado en materia religiosa en tanto que favorece la libertad de creencia
de los individuos sin actuar como privilegiador de unas creencias sobre
otras. La enseñanza laica es enseñanza para todos, independientemente
de las creencias religiosas o no que se profesen, al contrario que la
enseñanza confesional, que sólo lo es para los que sigan una determinada
doctrina.
Alternativa Laica considera
que es imprescindible que la ley de Educación de Castilla La Mancha
recoja expresamente como uno de los principios de la ley que la enseñanza
pública, de conformidad con la aconfesionalidad del Estado, debe ser
laica.
Asimismo, consideramos
que las autoridades educativas de la región deben articular las medidas
necesarias para que las enseñanzas confesionales recogidas por la LOE
no supongan, de facto, una discriminación de los alumnos que no las
cursan, que no condicionen la elaboración de los horarios escolares
y que los gastos derivados de la elección de estas enseñanzas doctrinales
por parte de los padres los sufraguen ellos mismos en coherencia con
la elección libre y responsable que han realizado.
La enseñanza debe basarse
en los conocimientos científicos y no en las creencias, a lo que habría
que añadir que estas, en todas las religiones, suponen la discriminación
de las mujeres, situación que se contrapone al principio de promoción
de la igualdad efectiva de hombres y mujeres y se basan en principios
acientíficos, cuando no anticientíficos, que se contraponen a los
conocimientos que en esta sociedad debemos promover.
Así, pues, Alternativa
Laica propone a la Administración Educativa, impulsora de la futura
Ley de Educación de Castilla La Mancha, la inclusión de los siguientes
elementos en el texto articulado de la Ley:
- La escuela pública debe ser
universal, no confesional y financiada íntegramente por el Estado y
deberá respetar y promover el pluralismo ideológico y la libertad
de conciencia, cuya defensa debe ser uno de sus objetivos fundamentales.
Por ello, en el texto normativo, es imprescindible recoger como uno
de los principios del sistema educativo o como eje del modelo educativo
que la enseñanza pública, conforme al carácter aconfesional del
Estado, es laica.
- Los poderes públicos garantizarán
el derecho que asiste a los padres a elegir la formación moral de sus
hijos. Las autoridades educativas articularán las medidas necesarias
para que las enseñanzas confesionales recogidas por la Ley Orgánica
de Educación no supongan de facto una discriminación de los alumnos
que no las cursan, que no condicionen la elaboración de los horarios
escolares y que los gastos derivados de la elección de estas enseñanzas
doctrinales por parte de los padres los sufraguen ellos mismos en coherencia
con la elección libre y responsable que han realizado.
- La Consejería de Educación
tomará la iniciativa en las actuaciones encaminadas a eliminar la
simbología religiosa de los centros docentes públicos como principio
de respeto a todas las creencias y a fomentar la desaparición de las
costumbres y actividades de raíz religiosa.
Por último, es necesario
hacer la siguiente reflexión: La Constitución Española de 1978 supuso
un cambio radical en las relaciones entre el Estado y las confesiones
religiosas, configurándose un modelo de Estado que se concreta en la
garantía y respeto del pleno y real ejercicio del derecho de toda persona
a la libertad de conciencia, sin discriminación por razón de sus creencias
o convicciones. La laicidad es, por tanto, inherente al Estado
Social y Democrático de Derecho, por lo que instamos al Gobierno Regional
a que, coherentemente con estos principios, exija al Ministerio de Educación
el impulso de los cambios normativos necesarios para eliminar de
la Ley Orgánica de Educación las enseñanzas confesionales y religiosas
en el sistema educativo.
Toledo, noviembre 2009.
Toledo Noviembre /09
Alternativa Laica saluda la Sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo que confirma que la presencia de crucifijos
en las aulas violenta la libertad de conciencia de los alumnos y de sus familias.
No son símbolos inocuos sino elementos de vulneración de la libertad religiosa y de convicciones como derecho fundamental de las personas.
Esperamos que, en esta línea, el Gobierno tome las iniciativas adecuadas para que en España desaparezcan de las aulas los símbolos
religiosos que aún perduran.
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Un crucifijo preside un aula en un colegio de Roma.- REUTERS
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Tema relacionado:
Artículo La ausencia de símbolos, el mayor símbolo de respeto
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Toledo Octubre /09
La presencia de diferentes representantes institucionales y políticos,
desde el Presidente del Congreso de los Diputados, el
Presidente de Castilla-La Mancha, el Alcalde de Toledo o la Secretaria
General del Partido Popular, en el acto de beatificación
del cardenal Sancha que tuvo lugar en la catedral de Toledo
vuelve a poner de manifiesto la permanente e interesada confusión entre
religión y política, vulnerando una vez más la separación de ambas
y la imprescindible neutralidad del Estado.
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Tofiño, García-Page y Barreda en la beatificación del domingo 18 de octubre en Toledo
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Toledo
19 octubre 2009
Que la jerarquía católica
promueva los actos litúrgicos que estime oportunos en torno a la beatificación
personalizada o colectiva de algunos de sus miembros es algo que cae
dentro de sus derechos en un país que garantiza la libertad religiosa
y que, incluso, la protege legalmente. Pero que estos eventos religiosos
de la jerarquía católica cuenten con la presencia de representantes
políticos por una pretendida “normalidad institucional” no es otra
cosa que la continuidad de las prácticas que en otros tiempos tenían
por costumbre un uso abusivo desde el poder mezclando religión
y política.
Alternativa Laica considera
sorprendente que estos gestos de “normalidad institucional” se produzcan
en un contexto de injerencia permanente de los obispos en la vida política
española jaleando y animando las mayores movilizaciones contra el Gobierno
de la nación y contra aquellas legislaciones progresistas que tratan
de ampliar los derechos civiles.
Es incomprensible
la asistencia de representantes de las instituciones regionales y locales
de carácter progresista a este y otros actos después de escuchar
estos días las declaraciones de determinados portavoces de la Conferencia
Episcopal en relación a las legislaciones promovidas por el Gobierno
de España y que están en fase de tramitación parlamentaria. Se pone
de manifiesto que su presencia es absolutamente gratuita y que el trato
reverencial que se dispensa a la Conferencia Episcopal no impide que
ésta siga pretendiendo imponer a todos las posiciones más fundamentalistas.
Dicha presencia, que
no se hace a título personal sino en función de un cargo representativo
o institucional, contribuye a mezclar a las instituciones políticas
y democráticas en actos de significación religiosa y suponen
para Alternativa Laica un grave error político y un alejamiento de
las prácticas y comportamientos de un estado laico. Insistimos, una
vez más, en que para respetar las creencias religiosas y convicciones
de todos, éstas deben quedar en el ámbito de lo privado y preservar
lo público, lo común, de cualquier privilegio de trato. Las instituciones
del Estado deben ser las mayores garantes de la igualdad y de la libertad.
Por otra parte, resulta
patética la pretensión de algunos representantes políticos en este
tipo de actos por eludir de forma vergonzante determinados posicionamientos
de apoyo sobre los proyectos legislativos del Gobierno sustentado por
su propio partido. Fue el caso del Presidente del Congreso de los Diputados,
José Bono, que, con sus declaraciones públicas en relación al aborto,
y supuestamente en aras a una hipotética defensa del consenso, no hace
sino poner más de relieve el afán oportunista por agradar a
la “militante jerarquía católica”.
Y no deja de resultar
cuando menos curioso la enorme alegría del alcalde de Toledo
por los resultados que producen la afluencia de visitantes a este evento
religioso en la hostelería de la ciudad sin que ni siquiera se
valore el coste de los servicios puestos a disposición de la “Sede
Primada”, incluyendo los convenios de colaboración para la colocación
de monumentos. Es decir, toda una riada de dinero público
para que algunos ciudadanos desarrollen y practiquen su fe religiosa
y sus liturgias con el trabajo de numerosos empleados públicos
que cuidan de ellos.
Una vez más, Toledo
sigue siendo noticia ligada a las tradiciones clericales y litúrgicas.
Una vez más, el camino hacia la modernidad se pretende hacer,
por contradictorio que parezca, por la senda del tradicionalismo mas
arcaico colaborando con las sublimes parafernalias eclesiásticas
cada vez mas alejadas de una ciudadanía secularizada y plural, aunque
algunos aún no quieran enterarse.
Toledo Octubre /09
Alternativa Laica considera que la campaña de la Iglesia, apoyada por el Partido Popular, contra la reforma de la Ley del Aborto, una de cuyas expresiones es la convocatoria de una manifestación en Madrid el próximo sábado, es extremista y demagógica.
Queremos denunciar este intento de invalidar derechos de las mujeres tratando de imponer una moral única a toda la sociedad.
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Toledo
12 octubre 2009
La iglesia hace campaña
contra la Ley del Aborto desde que se iniciara el procedimiento de reforma.
Se han empleado a fondo: han diseñado campañas demagógicas de propaganda
identificando un derecho de las mujeres con la protección de un animal,
utilizaron las procesiones de semana santa para hacer política y ahora
convocan manifestaciones para hacer oír su voz, que ellos consideran
más importante que la de todos los demás, clamando contra la “matanza
de hijos”. A esta manifestación se ha unido el Partido Popular, que
la apoya, aunque su líder haya manifestado que no va a acudir. Ante
esta situación, no podemos permanecer callados.
Alternativa Laica defenderá
siempre el derecho de todas las personas a manifestarse pacíficamente
y a expresar sus opiniones, creencias y convicciones. Respetaremos el
derecho de todas las iglesias a predicarles a sus fieles las convicciones
que deben tener y defenderemos los derechos de estos fieles a actuar
según sus creencias, dentro del estado de derecho del que nos hemos
dotado. Pero también nosotros tenemos una opinión que manifestar a
la sociedad.
El debate en España
no está situado en este momento en torno al aborto en sí, cuya regulación
en el año 1985 lo despenalizó en determinados supuestos, sino en el
establecimiento de un marco legal que garantice el derecho a decidir
de las mujeres en unos plazos determinados y en sacar esta regulación
del código penal, de forma que ninguna mujer pueda ir a la cárcel
por interrumpir un embarazo no deseado o con graves riesgos para su
salud o la del feto.
Se trata de regular un
derecho para aquellas mujeres que decidan acogerse a él y que este
se pueda practicar con garantías jurídicas, tanto para ellas como
para los profesionales sanitarios. Es un derecho y, por tanto, a nadie
se va a obligar a realizar una acción con la que no esté de acuerdo.
No se puede pretender,
como intenta la Iglesia, invalidar para toda la sociedad determinados
derechos, tratando de imponer una moral única, mediante la permanente
injerencia en la vida política y pretendiendo deslegitimar desde un
pretendido magisterio moral a los legisladores y auténticos representantes
democráticos de los ciudadanos.
Hay que volver a decir
que el avance de los derechos civiles y el respeto a las creencias individuales
se ha abierto paso históricamente aún a pesar de una Iglesia que continúa
anclada en las posiciones más retrógradas. La Iglesia transita,
como siempre, ajena a la evolución de la sociedad y de sus nuevas realidades
confundiendo interesadamente sexualidad, maternidad, o derechos en un
deshonesto ejercicio de cinismo.
A este debate se suma
el Partido Popular, que ejerce, una vez más, de acólito de una Conferencia
Episcopal alejada de la realidad de los ciudadanos españoles con la
única intencionalidad de desgastar al Gobierno de la Nación, mientras
que, con su habitual doble moral, se mantuvo ajeno a promover
cualquier cambio legislativo en esta materia en su etapa de ocho años
de gobierno, cuando la jerarquía que hoy clama con campañas apocalípticas,
manifestación incluida, miraba para otro lado.
La paradoja final de
esta situación es que esta millonaria y demagógica campaña se financiará
mediante la generosa aportación de fondos públicos facilitados por
el Estado a través, entre otras cosas, de la recaudación del
0,7 del Impuesto sobre la Renta, que acabamos pagando todos, los cepillos
de las iglesias que no tributan, los negocios de las parroquias y diócesis,
las subvenciones, aportaciones varias, etc.
Alternativa Laica apoya
las líneas generales de la propuesta de nueva legislación que ha promovido
el Gobierno, defiende la legitimidad única del Parlamento para legislar
en esta materia y denuncia la deriva en la injerencia en los asuntos
del Estado por parte de la jerarquía católica, de su Conferencia Episcopal,
que se ha convertido en una práctica cotidiana y que, una vez más,
irrumpe en el debate político generando tensión, con argumentos falaces
y viejos dilemas ya superados por la sociedad actual que sólo demuestran
sus posiciones hipócritas e integristas en un tema de alta sensibilidad
social y que es, sin duda, vital para consolidar los derechos de las
mujeres y su avance hacia la igualdad real en la sociedad.
Toledo, octubre 2009
Toledo, 16 de julio de 2009.
Alternativa Laica presenta en rueda de prensa el recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de CLM por la inadmisión por parte del Juzgado de Toledo de la demanda contra el juramento del dogma católico de la inmaculada concepción que realizó el Alcalde en nombre de todos los ciudadanos.
La Asociación considera que el hecho de que el Alcalde de Toledo, en su calidad de tal, acuda a jurar el dogma de la inmaculada concepción, haciéndolo expresamente en el nombre del Ayuntamiento y en el de todos los vecinos de Toledo, es un acto sometido al control jurisdiccional y, además, vulnerador de los artículos 14 y 16.3 de la Constitución Española.
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Juan José González y Pedro José Martínez durante la rueda de prensa
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Toledo, 16 de julio de 2009. Razones por las que Alternativa Laica ha demandado al Alcalde de Toledo por la renovación del juramento de defensa del dogma de la inmaculada concepción y ha apelado el Auto de 15 de junio de 2009, del Juzgado de lo contencioso-administrativo nº 2 de Toledo, que declara inadmisible la demanda sin entrar en el fondo del asunto.
1)Las instituciones no pueden tener creencias religiosas. Sólo así se garantizan el pluralismo y la convivencia democrática con arreglo a la Constitución.
2)El hecho de que un Alcalde, en representación del Ayuntamiento, jure, año tras año, defender un dogma religioso (o de que pronuncie en un acto público, en voz alta, las palabras en que consiste el juramento) constituye un incumplimiento grave de su deber de abstención, esto es, un déficit democrático: las autoridades públicas no tienen ningún poder de apreciación sobre la legitimidad de las creencias religiosas.
3)Resulta inquietante la franqueza con la que el Grupo Municipal Popular y los medios de derecha justifican el acto anual en la existencia de una supuesta mayoría de personas creyentes, y vergonzosa la manera en la que el Grupo Municipal Socialista busca refugio en la tradición.
4)Es deber de Alternativa Laica recordar, con el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales en la mano,
- a los primeros: que la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión no son únicamente un bien preciado para los componentes de la mayoría sino también para los creyentes de otras confesiones, los ateos, los agnósticos, los escépticos y los indiferentes, cuyo derecho a la igualdad ante la Ley están menospreciando. Cierto es que la política democrática consiste en aceptar la decisión de la mayoría, y dado que ésta se caracteriza por aglutinarse en torno a ciertos postulados “mayoritarios” puede resultar muy complicado que los poderes públicos den el mismo trato a todas las ideas y creencias. De modo que resulta comprensible que algunos nieguen incluso que exista un deber de neutralidad ideológica. Pero esta discusión sólo puede tener lugar en relación con las convicciones políticas, morales, filosóficas o estéticas, y jamás respecto de las creencias religiosas, para las que sí existe una proclamación expresa en la Constitución del principio de neutralidad.
- y a los segundos: que ante el indudable mayor valor de las libertades implicadas no puede concederse ningún valor a la tradición.
- a ambos: que las libertades de pensamiento, de conciencia y de religión son uno de los cimientos de una sociedad democrática.
5)Cuando iniciamos esta acción judicial, en el primer año de vida de nuestra asociación, ya sabíamos que nos enfrentaríamos a toda clase de dificultades:
- De un lado, los retrasos: primero fue la huelga de los funcionarios de la Administración de Justicia judicial, y después la acumulación de demandas de protección del derecho fundamental de objeción de conciencia contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía (que instruye precisamente a los alumnos sobre el valor del pluralismo). Tampoco el Ayuntamiento anduvo ágil en la remisión del expediente administrativo.
- Ahora nos enfrentamos a un Auto por el que se declara que nuestra demanda es inadmisible, dado que el juramento no constituye “un acto administrativo en sentido técnico”.
Con el debido respeto hacia las todas resoluciones judiciales, hemos apelado este Auto ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, poniendo de manifiesto que, a nuestro juicio, éste se basa en una argumentación irrazonable, que incurre en un error patente, y que no satisface el canon constitucional de motivación exigible a todos los autos y sentencias.
6)Nuestra actuación no va contra la confesión católica que ampara la creencia en el dogma, ni contra ninguna de las personas que, individualmente, la comparten. Nuestra actuación va en defensa de los derechos fundamentales de todos, incluidos los católicos; lo que se comprende muy bien si nos situamos en el supuesto de las sociedades democráticas donde esta confesión no resulta mayoritaria: en tales Estados, los fieles reclaman a sus poderes públicos la misma actitud de neutralidad e imparcialidad que nosotros reclamamos a nuestras instituciones.
Toledo, 16 de julio de 2009.
Toledo Junio /09
El incremento de ceremonias de acogida civil es tan sólo un síntoma más de la
libertad ideológica de la sociedad española en la que vivimos actualmente.
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Toledo
17 junio 2009
En todas las culturas
de todos los momentos históricos se dan y se han dado ceremonias de
acogida de los recién nacidos al seno de la sociedad de la que, desde
ese momento, formarán parte. La iglesia católica, como en tantas otras
cosas, ocasiones y festividades, se apropia de tradiciones ajenas y
las adapta a sus propios intereses y a sus propias costumbres.
El llamado bautismo
laico no es sino una ceremonia civil de acogida de nuevos miembros
a la sociedad. Es evidente que para muchos, todos esos que pretenden
tener la verdad única, esto es un sacrilegio, una necedad, una ridiculez;
le pondrán el mejor y más gratuito descalificativo que encuentren;
sin embargo, no se dan cuenta de lo evidente:
las personas que practican y reclaman estas ceremonias civiles de iniciación
a la vida son personas libres en el pensamiento (también en la acción)
y respetuosas con las futuras creencias, religiosas o no, de sus hijos.
No se justifican ante ningún dios, ni les encomiendan la protección
de sus niños, ni se sienten amenazados por males increíbles para si
y sus vástagos. Al contrario, son libres y se sienten libres. Y plantean
un grave problema a los que viven para dominar las conciencias ajenas.
El nombre, bautismo,
es lo de menos. El lenguaje está trufado de expresiones religiosas
que ya no tienen el significado original.
Lo importante es el concepto de laico.
Símbolo de todo aquello contrario a la imposición religiosa, al dogma,
a la moral única. Laico equivale en este contexto a libertad
de conciencia, a pluralismo, a respeto mutuo. Por eso, la expresión
bautismo laico, o cualquier otra similar, necesariamente molesta
a quienes no puedan renunciar a imponer a toda la sociedad su doctrina
y su verdad.
El
incremento de ceremonias de acogida civil es tan sólo un síntoma más
de la libertad ideológica de la sociedad española en la que vivimos
actualmente. Salve.
17 de junio de 2009
Yolanda García Figueruelo
Alternativa Laica
Toledo Junio /09
Una vez más, Toledo vuelve a ser escenario de un acto, el de
recepción del nuevo arzobispo, donde la mezcla interesada entre
religión y política sitúa a esta ciudad como ejemplo de unas
prácticas que recuerdan demasiado las de otros tiempos cuando se
proclamaba a la religión católica como la oficial del Estado.
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Toledo,
22 de Junio de 2009
El acto de
recepción al nuevo arzobispo de Toledo Braulio Rodríguez Plaza,
organizado por el Ayuntamiento en la Puerta de Bisagra, donde el
Alcalde de la ciudad, Emiliano García Page, ejerce de anfitrión, "espera
y saluda a pie de coche" al arzobispo trasladándose con posterioridad
hasta la catedral ambos en el coche oficial del Ayuntamiento no es
otra cosa que la escenificación burda y antigua del sometimiento del
poder civil y sus instituciones a la jerarquía de la Iglesia Católica.
Una jerarquía, la que constituyen estos nuevos "príncipes de la
Iglesia", cuyo afán de notoriedad y boato contrasta con la humildad y
sencillez que predican y con la sobriedad de otros actos de la vida
política democrática.
Desde
Alternativa Laica, consideramos que dicha ceremonia de bienvenida con
la "Corporación Municipal bajo mazas y situada en línea para
saludar al Arzobispo" genera una confusión de fondo que excede de la
cortesía y de las correctas relaciones con la Iglesia.
Por respeto
a los toledanos dicho acto debería producirse exactamente al revés, es
decir que el arzobispo, sea quien, en señal de respeto y cortesía con
el Ayuntamiento de la ciudad, fuera quien cursara visita a la
Corporación en sede municipal y a su Alcalde elegido democráticamente,
ya que éste lo es y representa a todos los ciudadanos de Toledo,
mientras que el arzobispo es tan sólo el representante de una
confesión religiosa.
Hay que
volver a recordar que la educación y el respeto no están reñidos con
la necesaria neutralidad de los poderes públicos y que actos como
este, sobre los que no cabe invocar tradición alguna, sitúan al
Ayuntamiento a ojos de los ciudadanos como rindiendo pleitesía y, por
tanto, dando la imagen de subsidiariedad y subordinación del poder
civil y las instituciones a la Iglesia Católica.
Alternativa
Laica considera que con este acto de encaje institucional tan forzado
y ajeno a las habituales prácticas protocolarias en los tiempos
actuales, vuelve a ponerse de manifiesto una conducta de algunos
poderes públicos no exenta de oportunismo, confundiendo
interesadamente los gestos hacía la jerarquía católica con guiños
hacia un sector del electorado haciendo dejación de importantes
principios de un estado de derecho.
Por otra
parte las arcaicas formas y la parafernalia del acto sólo transmiten
una imagen de la ciudad más propia de otros tiempos donde el poder
omnímodo de la Iglesia y su permanente presencia en la vida pública
marcaban la imagen exterior de Toledo.
Con
demasiada frecuencia Toledo sólo es noticia ligada a la historia y las
tradiciones clericales. Ofrecemos un buen espectáculo a España y al
mundo. Mientras algunos sectores políticos y sociales en otros ámbitos
de la nación se esfuerzan en transitar hacia la modernidad, nosotros
vamos por la senda del incienso, del tradicionalismo mas vetusto,
promocionando expresiones genuinas de un folklorismo autocomplaciente.
En definitiva, una imagen que contrasta con el permanente discurso de
innovación y desarrollo que pretende transmitirse hacia fuera.
Eso sí, todo
ello con una riada de dinero público para que algunos respetables
ciudadanos desarrollen su fe religiosa bajo el cuidado de decenas de
empleados públicos que velan por ellos.
Convendrá
con nosotros, Sr. Alcalde, que en estas condiciones, es complicado
hablar de modernidad.
Por ello, es
éste un buen momento para reivindicar en nombre de muchos toledanos
que, para respetar las creencias religiosas y convicciones de todos,
estas deben quedar en el ámbito de lo privado y preservar lo público,
lo común, de cualquier privilegio de trato y, menos aún, por parte de
una institución del Estado, que como el Ayuntamiento, debe ser su
mayor garante y su principal valedor y contribuir de paso a transmitir
una imagen de Toledo acorde con una sociedad cada vez mas secularizada
y plural que se corresponde mejor con la mayoría de sus ciudadanos.
Toledo Junio /09
Alternativa laica recurrirá el auto del juzgado de lo
contencioso-administrativo nº 2 de Toledo por el que se declara la
inadmisibilidad del recurso contencioso-administrativo interpuesto
por la asociación sobre el juramento de la inmaculada.
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Toledo
23, junio 2009
1) Hoy, 23
de junio de 2009, nos ha sido notificado el auto del asunto, después
de que el Diario ABC se haya hecho eco de la noticia en la separata
que dedica a la actualidad de Toledo y de su provincia bajo el titular
"Rechazado el recurso de Alternativa Laica contra el voto municipal a
la Inmaculada".
2) La
primera valoración que podemos hacer del auto y sobre la reseña
periodística es que el Juzgado no ha resuelto el recurso (ni para
rechazarlo ni para acogerlo), sino que lo ha declarado inadmisible,
sin entrar a valorar las cuestiones sustantivas planteadas en la
demanda.
3)
Alternativa Laica no puede cejar en su impulso puesto que las
cuestiones que el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 no ha
valorado son cuestiones que afectan a Derechos Fundamentales recogidos
en los artículos 14 y 16 de la Constitución
Dichos
artículos garantizan el derecho de todos los ciudadanos de Toledo a
que su Alcalde (como tal y no como persona individual) no prefiera y
manifieste unas creencias a otras, por mayoritarias que éstas sean.
Esto es lo que se llama principio de neutralidad o aconfesionalidad de
los poderes públicos.
4) Podemos
señalar cómo otros Alcaldes, como es el caso del de Mérida, han dejado
hace 2 años de prestar juramento al dogma, sustituyendo esta acción
tan confesional, por una discreta participación en una ceremonia
religiosa.
5) Dado que
Alternativa Laica tiene como objetivo garantizar que ningún ciudadano
de esta ciudad pueda sentirse menospreciado por razón de sus creencias
o por la falta de ellas, no podemos aceptar que se intente dar
carpetazo a este asunto y recurriremos el auto en apelación al
Tribunal Superior de Justicia.
6) En todo
caso, la cuestión del juramento pende igualmente de la resolución que
debe dictar el Juez titular del Juzgado de lo
Contencioso-Administrativo nº 1 de esta ciudad, ya que Alternativa
Laica recurrió igualmente el pronunciamiento expreso que el Pleno del
Ayuntamiento de 31 de enero de 2008 adoptó sobre la proposición del
Grupo Municipal de Izquierda Unida de que "el Alcalde no vuelva a
renovar, ni en nombre del Ayuntamiento ni en el de los vecinos de
Toledo, el juramento de defender el dogma de la Inmaculada
Concepción…"
7)
Finalmente, hemos de lamentar que hayan sido necesarios 18 meses menos
5 días, desde que esta Asociación interpuso el recurso hasta que el
Juzgado ha decidido sobre su eventual admisión.
Toledo Junio /09
Alternativa Laica considera engañosa la campaña sobre la declaración
de la renta de la Iglesia Católica (X tantos) mediante la que trata
de hacer llegar a los ciudadanos la idea de la contribución de la
Iglesia y el consiguiente ahorro que produce al Estado a través de
las entidades de asistencia social y de los centros educativos que
gestiona. La realidad sin embargo es que la asignación tributaria
del 0.7% del IRPF llamado impropiamente "impuesto religioso" se
destina únicamente a la financiación del culto y el clero a costa de
minorar directamente los ingresos del Estado en concepto de IRPF.
Un año más la campaña de la renta vuelve a poner de relieve el
oportunismo y los privilegios en los que se desenvuelven las
relaciones económicas entre la Iglesia Católica y el Estado Español.
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Toledo,
15 de Junio de 2009
La necesaria aproximación a dicha realidad
económica viene marcada inevitablemente por el modelo de "asignación
tributaria" que se elevó hasta el 0,7% del IRPF a partir del año 2007
(incrementándose en un 34%) y que consolidó con carácter estable un
sistema de financiación de la Iglesia con cargo a una minoración de
los ingresos públicos en el IRPF.
Con este sistema, llamado impropiamente
"impuesto religioso", el católico no añade ni un euro de su bolsillo
en el IRPF. Es en realidad Hacienda quien lo resta de los ingresos
públicos totales a petición de un contribuyente que con ese mecanismo
aporta al Estado el 99,3% de su cuota fiscal, no el 100% como el resto
de los españoles. En otras palabras, el 0,7% de la cuota de los
católicos, es un dinero que deja de ingresar el Estado, de tal forma
que dos ciudadanos con el mismo sueldo no contribuyen por igual a las
finanzas públicas con las que sostener los servicios o las
infraestructuras del país. Se rompe con ello el principio de igualdad
tributaria, ya que la contribución al sostenimiento de los servicios
de interés general de quienes ponen la cruz a favor de la Iglesia
católica es menor que la de quienes no la ponen.
En opinión de Alternativa Laica, esta solución
es además contraria al espíritu del propio Acuerdo de Asuntos
Económicos de 1979, en cuyo artículo ll.5 se contenía un compromiso
expreso de autofinanciación por parte de la Iglesia Católica , es
decir que la Iglesia lograría por sí misma los recursos
suficientes para la atención de sus necesidades. Al elevar a
definitivo este mecanismo se renuncia por tanto a alcanzar la
autofinanciación por medios propios y se opta por una financiación a
costa de minorar directamente los ingresos del Estado en concepto de
IRPF.
A día de hoy no se conocen los datos de la
campaña de la renta del 2008 (correspondiente al IRPF 2007) sin
embargo los datos relativos al año anterior, campaña 2007, (IRPF
2006), según la propia Conferencia Episcopal Española hubo 6.483.180
de declaraciones a favor de la Iglesia Católica con un total de
asignación de 173.753.065 € frente a los 144.974.151 del año anterior
( 20% mas ).
Conviene diferenciar aquí entre la asignación
directa para financiar los gastos del culto y el clero a la que va
dirigida la asignación tributaria del 0,7 del IRPF de lo que son otras
ingentes aportaciones del Estado a través de sus diferentes
administraciones en el campo de la enseñanza o la asistencia social.
Alternativa Laica considera que la engañosa
campaña (X tantos) trata de hacer llegar a los ciudadanos la idea de
la contribución de la Iglesia y el consiguiente ahorro que produce al
Estado a través de las entidades de asistencia social y de los centros
educativos que gestiona y que al marcar la casilla de la Iglesia se
contribuye a esa labor social. La realidad sin embargo es que la
asignación tributaria se destina únicamente a la financiación del
culto y el clero y que otras actividades sociales se financian
precisamente a través de las asignaciones de los contribuyentes a la
casilla de "otros fines de interés social" de las que también la
Iglesia es una de las mas importantes beneficiarias a través de
distintas ONGs, de adscripción católica (Cáritas es el ejemplo mas
significativo).
Mención aparte merece la aportación del Estado
al mantenimiento de los conciertos educativos (3.500 Mll. de euros)
según estimaciones oficiales a través de 2370 centros concertados el
80% del total de los centros privados subvencionados.
De otra parte el Estado paga el sueldo de los
profesores de religión en centros públicos porque asume la enseñanza
de la doctrina católica en las escuelas públicas, una nómina de unos
15.000 profesores (525 Mll. de euros), además de los capellanes
castrenses u hospitalarios distribuidos por todo el territorio
nacional.
Este modelo, por lo tanto reitera y acrecienta
la incompatibilidad con los principios de separación y neutralidad del
Estado. Se mantiene la financiación con fondos públicos, es decir, se
entrega dinero público a la Iglesia para una actividad y unos
objetivos confesionales, fundamentalmente para el sostenimiento del
culto y el clero, convirtiendo al Estado en recaudador y a la Iglesia
católica en receptora pasiva de lo recaudado sin esfuerzo alguno y sin
abordar una vez más la auténtica raíz del problema: que la
financiación de las confesiones religiosas debe canalizarse mediante
la mentalización de los fieles para que estos realicen sus propias
aportaciones. Es elemental que esto tenga su correlato con el
compromiso de los creyentes en el terreno de la contribución al
sostenimiento de su iglesia o de lo contrario la tradicional tacañería
del católico español supondrá que el resto de españoles creyentes o
no, financiaremos con el dinero público sus actividades, lo que
resulta especialmente sangrante en un momento de crisis económica y de
necesidades crecientes del Estado para hacer frente a políticas de
gasto público derivadas de la misma, como la cobertura del desempleo o
los planes de reactivación económica en un contexto de importantes
caídas de la recaudación fiscal.
Así pues en opinión de Alternativa Laica el
análisis de la realidad de la financiación de la Iglesia y la denuncia
de su engañosa campaña de captación de contribuyentes debería hacer
reflexionar al Gobierno para reforzar un modelo fiel al principio de
laicidad y por tanto neutral, que respete el principio de igualdad, lo
que pasaría por reelaborar toda la legislación sobre este tema, ya que
el imperativo consecuente con ese principio implica que el Estado no
puede identificar sus fines con los de una confesión religiosa
concreta y menos utilizar la financiación a modo de compensación que
pudiera evitar hipotéticas campañas y presiones intolerables de la
actual jerarquía católica en relación con la acción legislativa de los
poderes legítimos y democráticos de este país.
Toledo Junio /09
La Asociación Alternativa Laica hace un llamamiento a los poderes
públicos, civiles y militares, a mantener el principio de
neutralidad del Estado en materia religiosa y, en consecuencia, a
evitar su participación en el cortejo procesional del Corpus
formando parte activa del mismo.
En las fiestas de la ciudad, los poderes públicos deben colaborar en
la organización de los festejos populares y tradicionales y
facilitar aquellas manifestaciones que por su arraigo, como es el
caso de la procesión del Corpus, forman parte de ciertas
tradiciones, pero en ningún caso confundirse con las prácticas
religiosas participando en las mismas.
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Toledo
6, junio 2009
Alternativa Laica ha defendido en numerosas ocasiones, con
motivo de eventos similares y en años anteriores, que "las fiestas de
la ciudad, no pueden ser patrimonio de una parte de la sociedad". Las
fiestas del Corpus, en concreto, trascienden su origen religioso para
convertirse en una manifestación de gran arraigo ciudadano y, por
tanto, una de las primeras obligaciones de las autoridades al
otorgarles carácter de fiesta grande de la ciudad es la de fomentar la
parte lúdica y popular de las fiestas, de forma que puedan participar
todos aquellos que lo deseen.
Unido a ello, el que las instituciones
faciliten la organización de los eventos religiosos pertinentes en los
lugares públicos, dada su tradición, junto con los festejos lúdicos
propios de una fiesta ciudadana no significa que los poderes públicos
dejen de cumplir su primera y más importante obligación: la de
respetar las celebraciones, pero garantizando a la vez la mas
exquisita neutralidad en materia religiosa.
Por ello, el hecho de que los cargos públicos
de diversa índole institucional formen parte de un acto religioso,
como es una procesión, en calidad de tales y no como simples
ciudadanos es una dejación de esta obligación de garantía de
neutralidad, y produce, además, confusión en la ciudadanía al
transmitir un mensaje subliminal de identificación del poder civil con
la religión católica, que no se corresponde con el momento histórico
en el que vivimos ni con el ordenamiento constitucional y jurídico que
nos hemos dado, ni por supuesto forma parte de sus funciones
representativas.
Por otro lado, que formen parte de la procesión
y de otros eventos litúrgicos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del
Estado, o distintas compañías del Ejército, todos los cuales tienen
establecida constitucionalmente las funciones de garantizar la
seguridad pública o la defensa, no deja de ser una escenificación de
supeditación de los poderes del Estado a una supuesta autoridad
religiosa, además de que en ningún caso es función de los Cuerpos y
Fuerzas de Seguridad del Estado y del Ejército servir de adorno a los
eventos religiosos.
Recientemente también otras instituciones se
suman a la procesión. Es el caso de la Universidad a través de algunos
miembros de su Rectorado. No puede esta institución apelar a
"tradición" alguna en razón a su antigüedad, mas parece en cambio una
excusa basada en un cierto afán de lucimiento personal de sus miembros
que compromete la imagen de independencia y de defensa de la ciencia y
el conocimiento como valor superior de la Universidad con respecto a
las religiones, sacrificando la seriedad que se supone a la
Universidad al boato y a la apariencia.
La Asociación Alternativa Laica se ha dirigido
ya en otras ocasiones a las distintas autoridades locales,
provinciales, regionales y estatales para solicitarles el cumplimiento
del principio de neutralidad del Estado en materia religiosa. En el
presente año volvemos a realizar el mismo llamamiento a que las
autoridades civiles y militares no formen parte de la procesión
religiosa, y que en todo caso aquellas autoridades que lo deseen
participen, siempre desde fuera del cortejo, desde los balcones de la
Delegación del Gobierno o en cualquier otro ámbito siempre ajeno al
desfile procesional, que es lo que corresponde al papel de las autoridades
civiles.
Esto implica que, por una parte,
los poderes públicos mantienen el principio de neutralidad del Estado
en materia religiosa y, por otra, actúan como representantes de todos
los ciudadanos y no sólo de aquellos que profesen una determinada
religión, a la vez que se respeta la separación efectiva del Estado y
la iglesia también en los usos y costumbres.
Las obligaciones institucionales y
representativas de los poderes públicos o las del Ejercito o las
Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado, nada tienen que ver con su
participación en determinadas liturgias o con servir al lucimiento de
determinados desfiles procesionales de la jerarquía católica,
herencias sin duda de un pasado donde el Estado se proclamaba
oficialmente católico, pero que nada tiene que ver con el mandato de
nuestra Constitución que consagra en su articulado el principio de que
"ninguna religión tendrá carácter estatal".
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